¡ Bienvenidos Amantes de los Pitbull !

El origen de la raza PitBull

Al comienzo de los 80, los más de 100 años de respetabilidad del Pit Bull empezaron a terminarse. Al igual que el Rottweiler y el Doberman fueron una vez símbolo de un status negativo, el Pit Bull se convirtió en el perro “macho” de todo criminal, miembro de bandas, y rebeldes que necesitaban reafirmar su auto percibida mala imagen. Como resultado, la raza volvió a ser muy deseada, pero esta vez con connotaciones negativas. “Vendeperros” vendieron a 50 dólares tantos cachorros de Pit Bull como les era posible, mientras que las bandas reinventaron el viejo “deporte” de las peleas de perros para sufragar sus negocios con drogas. Una raza de perro grande en manos de un dueño irresponsable tiene el potencial, aunque no siempre la probabilidad, de ser una mascota peligrosa. Los perros son animales, y siempre tienen el factor de ser impredecibles, aunque, los perros que son entrenados y cuidados adecuadamente es más probable que desarrollen un temperamento estable. Es solo cuando un perro ha sido llevado a los extremos, maltratado y mal cuidado, cuando se volverá contra un humano.

Es la caída en desgracia de posiblemente la raza más amada y respetada en la historia de nuestra nación. Para añadir al problema, los medios de comunicación se han abalanzado sobre el tema y han proyectado sobre la raza la peor luz posible. Artículos sin escrúpulos y sesgados han desafortunadamente llevado a varios medios a retratar injustificadamente al Pit Bull como un monstruo listo para devorar cualquier cosa en su camino. No está en la genética de la raza atacar a un humano. Algo ha ido terriblemente mal cuando un Pit Bull habiendo sido específicamente criado para no atacar a personas ataca a un ser humano. Los Bull and Terriers originales no podían mostrar ningún signo de agresividad hacia las personas en el ring. El otro deporte legal de las peleas de perros requería de la presencia del dueño en el ring durante la pelea y cualquier perro que mostrase conducta agresiva hacia una persona era sacrificado

Como dueños de un Pit Bull nos enfrentamos a la idea de que la sociedad quiere poner un vendaje al tema de los perros feroces a través de severas restricciones o prohibiendo varias razas. Debemos ser sensatos y darnos cuenta de que es la irresponsabilidad del dueño lo que está mal. Se ha probado en numerosos estudios que el Pit Bull no es hereditariamente más agresivo que otras razas.

“hemos aprendido que una legislación específica sobre una raza no es el camino para atajar el problema de las agresiones de perros. En lugar de eso, deberíamos mirar a la dueños de perros responsables de agresiones”.

El origen de la raza en su patria su historia

A los americanos les gusta pensar que el Pit Bull Terrier, o más correctamente el American Pit Bull Terrier, es una raza de origen puramente americano. Esto es, en gran medida, cierto. Después de todo fue en los Estados Unidos donde esta raza adquirió su forma, aptitud y carácter. Como no hay registros escritos que documenten claramente el origen de la raza, abunda el desacuerdo entre sus defensores. La mayoría de los historiadores del American Pit Bull afirman que elAmerican Pit Bull Terrier es la versión americana del Staffordshire Bull Terrier, un perro criado para la pelea, del Reino Unido. Estos amantes de la raza mantienen que cuando los emigrantes ingleses y, especialmente los irlandeses, se establecieron por todo el Nuevo Mundo, los pequeños perros que tenían en tan alta estima en sus casas, los Staffords criados para la pelea, viajaron en algunos casos con ellos. Como fueron separados de los animales fundadores, la reserva de genes de los Staffordshire Bull Terrier de los Estados Unidos se volvió distinta y estuvo sometida a los cambios impuestos por la mentalidad de los criadores de perros americanos. El más obvio de estos cambios fue un aumento del tamaño.

Otros amantes del Pit Bull tienen otra opinión respecto al origen de la raza. Estos aficionados creen que el Pit Bull es una versión moderna del English  Bulldog original. Especulan que, al contrario que el Staffordshire Bull Terrier , una raza de ancestros Bull y Terrier conocidos, el Pit Bullno tiene sangre terrier en absoluto, sino que es más bien una continuación del Bulldog puro de la época isabelina. Especulan incluso que las muy obvias diferencias entre el moderno perro de exposiciones de belleza conocido como Bulldog y el Pit Bull reflejan los muy diferentes propósitos para los cuales fue criada cada una de estas razas: exposición de belleza versus trabajo. Este pensamiento está mejor expuesto en los escritos del historiador del Pit Bull Richard Stratton, también de los Estados Unidos.

Función original del American Pit Bull Terrier

Los detalles de la historia antigua de la raza y de su actual reputación muestran, sin embargo, que no hay duda acerca de una cosa, y que es la función central de la raza Pit Bull. A través de toda la existencia de la raza, desde sus días más tempranos y hasta cierto punto, en sus momentos actuales, el Pit Bull en su forma de trabajo ha sido y sigue siendo, en esencia, como un perro de pelea. Esto quiere decir que la función de la raza, su propósito real, fue, y sigue siendo, en las mentes de algunas personas, un instrumento para los corredores de apuestas. La raza fue selectivamente criada sin fijarse en el aspecto, sino más bien en la mejora de la habilidad para luchar contra otros Pit Bulls, y sólo contra otros Pit Bulls, en combates mantenidos durante mucho tiempo, en rings hechos por el hombre, para la diversión de los espectadores. Fíjese que, al contrario que otras razas, el cometido del Pit Bull nunca fue atacar a las personas. De hecho, debe puntualizarse que en los combates organizados en los que el Pit Bull era utilizado y todavía es a veces utilizado, estos perros eran manejados por sus presentadores a lo largo de todo el evento. Aquellos que usan estos perros en dichos eventos no le encuentran utilidad a un perro que pudiera, de alguna forma, poner en peligro más bien al presentador que no al perro oponente.

El American Pit Bull en el siglo XX

Mientras que el pasado lejano del Pit Bull puede continuar siendo un punto de desacuerdo, la historia más reciente de la raza no deja lugar a las dudas. La raza inició el siglo XX en su patria como una raza recién registrada oficialmente. En 1898, un hombre llamado Chauncy Bennet fundó una organización llamada el United Kennel Club o UKC, con el único propósito de registrar en un libro de orígenes genealógico al Pit Bull. Hizo esto porque la raza había sido ignorada como tal, para su inscripción en el libro de orígenes del American Kennel Club (AKC), que ya hacía tiempo que existía. La raza ha sufrido una serie de cambios durante su existencia con el United Kennel Club. Hace tiempo se la llamó Pit Bull Terrier, y durante otra temporada American (Pit) Bull Terrier, etc., pero hasta el día de hoy, el United Kennel Club todavía existe y continúa inscribiendo a ejemplares de esta raza en su libro de orígenes genealógico con el nombre de American Pit Bull Terrier. El UKC también ha sufrido algunos cambios durante este siglo y, aunque continúa inscribiendo en su registro al Pit Bull, inscribe, hoy día, incluso más razas que el AKC.

Otra organización para la inscripción en América de perros de pura raza, empezó también a inscribir en su libro de orígenes al Pit Bull a principios del siglo XX. Esta organización, conocida como la American Dog Breeders Association (ADBA), que fue fundada por Guy McCord, un íntimo amigo del famoso criador de Pit Bulls John P. Colby. Al igual que el UKC, la American Dog Breeders Association, o ADBA, todavía registra al Pit Bull hoy día.

Durante los años 30, una serie de televisión americana titulada Nuestra Pandilla (o, Los Pequeños Pilluelos), tenía entre sus personajes habituales a un Pit Bull llamado «Petey», también conocido como «Pete el cachorro». La popularidad de la serie y de su mascota canina causaron tal atención positiva hacia la raza que, hacia 1936, el American Kennel Club empezó a inscribir en su registro a perros de esta raza. Descontentos con el nombre de la raza, aquellos responsables del registro de la raza en el AKC decidieron cambiar el nombre oficial al de Staffordshire Terrier y, finalmente, muchos años después, al de American Staffordshire Bull Terrier. Así pues, a finales de los años 30, aquellos Pit Bulls registrados en el United Kennel Club, el American Dog Breeders Association y el American Kennel Club, eran exactamente la misma raza. Efectivamente, los criadores, como John P. Colby, inscribían a sus perros tanto comoAmerican Pit Bull Terriers en el UKC como American Staffordshire Bull Terrier  en el AKC.

La popularidad del Pit Bull, con sus inscripciones en distintos libros de orígenes genealógico y sus varios nombres de raza oficiales, se apagó durante los 40 y los años siguientes hasta, más o menos, 1980. La raza nunca se vio amenazada por la extinción. Nunca se llegó a una situación en la que se pudiera decir que no había ningún interés por estos perros en absoluto, pero otras razas eran las que atraían la atención del aficionado de los perros. Durante este periodo, aquellos perros inscritos como Staffordshire Terriers o American Staffordshire Bull Terrier  en el AKC cayeron en desgracia con la cofradía de los perros de pelea. Los criadores del AKC centraban toda su atención en la competición en el ring de las exposiciones de belleza y dejaron que criaran perros para pelea aquellos criadores que inscribían a sus perros en el UKC y el ADBA.

Fue durante este periodo cuando se empezó a desarrollar una divergencia tanto en el aspecto físico como en el temperamento entre aquellos perros inscritos en el AKC y aquellos inscritos en el UKC y en la ADBA. Mientras que muchos criadores de Pit Bulls registrados en el UKC y en la ADBA continuaban criando con una forma y un temperamento de trabajo en sus mentes, los criadores del AKC dedicaron todos sus esfuerzos a criar perros que estuvieran a la altura del estándar de belleza adoptado y que estuvieran así más preparados para competir en el ring de las exposiciones de belleza.

Como resultado, el American Staffordshire Bull Terrier tomó su forma actual, que era más recia, mientras que los perros de las líneas de trabajo retuvieron más su aspecto terrier.

También durante esta época, la raza, tanto en su forma de trabajo como en la forma de exposición de belleza, e independientemente de en qué libro de orígenes estuvieran registrados, disfrutó de una condición de relativa oscuridad. Vivía tranquilamente en América. Nadie pensaba que pudiera ser un perro peligroso. Muchos incluso olvidaron lo que era un Pit Bull. Aquellos que recordaban la raza, lo hacían con cariño debido a la serie de comedia televisiva. La reputación de ser peligrosos estaba entonces reservada a razas tales como el Dobermann. El Pit Bull les fue reservado casi exclusivamente a los aficionados a la raza.

Alrededor de la época en la que la reputación del Pit Bull empezó a cambiar para mal en los Estados Unidos (aproximadamente en los años 80), los holandeses que hacían peleas de perros habían mostrado interés por estos perros. Los primeros Pit Bulls que llegaron a Holanda eran perros luchadores serios que les fueron comprados a «perreros» americanos empedernidos. No pasó mucho tiempo hasta que los clandestinos que participaban en las peleas de perros empezaron a enterarse de las importantes peleas y las crías que se llevaban a cabo en Holanda. Desde Holanda, el interés por el Pit Bull se extendió hasta Alemania, el Reino Unido, Francia, Italia, zonas de Escandinavia y a los demás lugares de Europa y al mundo entero.

Hacia finales de los 80 o alrededor de 1990, la saga del «peligroso Pit Bull» se empezó a extender a través de las fronteras americanas a otros países, incluso muy lejanos. Siguiendo el camino establecido por los funcionarios que se encargan del cumplimiento de la ley en el Reino Unido, los países empezaron a aprobar leyes contra la posesión y la importación de una raza que era muy desconocida, incluso en su país de origen, unos pocos años antes.

Recientemente se han dado en España algunos casos de agresiones a personas por parte de perros de diversas razas, entre ellas el Pit Bull. Los medios de comunicación han contribuido a expandir las noticias y se ha hecho mucho hincapié en el riesgo que comporta la tenencia de perros en general y de ciertas razas con historial de agresividad en particular y se ha levantado cierto clamor para que se castigue con severidad los casos de agresión que se produzcan y dicten normas para que sus propietarios tengan debidamente controlados a los perros de determinadas razas.

La cuestión trasciende más allá de los esporádicos casos de agresión, pues por más que están prohibidas, se sabe que siguen celebrándose en diversos lugares peleas de perros con las apuestas correspondientes y los importantes intereses en ellas involucrados.

Estos perros son adiestrados para luchar contra perros, no contra personas. O al menos éste es el argumento que esgrimen los defensores de las peleas de perros.

Pero no hay que olvidar que un perro no es un animal racional y si sus instintos agresivos son exacerbados, es imprevisible su reacción en un momento dado ante situaciones imprevistas.

El clamor de la gente al que antes nos hemos referido no se ha limitado a los riesgos de agresión, sino que las quejas han sido transferidas a todos los propietarios poco cuidadosos con las evacuaciones de sus mascotas, que al decir de la gente mantienen las calles realmente intransitables.

Como aficionados a los perros, seamos propietarios o no, debemos concienciarnos de que el animal es el único irresponsable de sus actos, que se debe única y exclusivamente a la educación recibida y que hay que legislar de forma que sean castigados debidamente los auténticos responsables de la conducta y del temperamentodel perro, es decir, los propietarios negligentes o despreocupados de lo que implica la posesión de un animal.

Si deseas saber más sobre el American Pit Bull Terrier te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Pitbull Terrier Serie Excellence.